07/07/2010
• Bolivia
15/06/2010
• Bolivia
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Desde mas de dos años, Volens apuesta por llevar a cabo una serie de acciones basadas en reunir organizaciones que compartan una misma problemática de desarrollo, apoyándolas mediante equipos pluridisciplinares de cooperantes, con el fin de favorecer las sinergias. En el desarrollo de nuestra actividad y acción AMAC2, trabajamos con organizaciones indÃgenas en la mejora de la producción y la transformación de productos, asà como en el aumento de las ventas. Las unidades de acción en las que nos centramos son: la producción, la venta y la organización de las asociaciones indÃgenas del Chaco boliviano.
Sin embargo, observando la situación detenidamente, la realidad resulta un poco más compleja: ¿Son todos los grupos indígenas del Chaco iguales? ¿De qué manera influye su localización geográfica dentro de la región en su desarrollo institucional?
Para entenderlo mejor, debemos analizar un poco el terreno:
El Chaco boliviano es un vasto territorio a caballo entre tres países, Bolivia, Argentina y Paraguay. En el seno de Bolivia, el Chaco se extiende sobre una superficie de más de 500km de largo y 400km de ancho. Sus habitantes, principalmente guaraníes, se reparten administrativamente en tres departamentos (Bolivia está divida en nueve departamentos, cada uno de ellos dividido, a su vez, en provincias): Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija (Ver mapas). Éste es un dato muy importante para el análisis de las trayectorias de desarrollo de las organizaciones asociadas, ya que los departamentos bolivianos son muy diferentes y, por tanto, las repercusiones económicas en cada uno de ellos son difícilmente comparables entre sí. Así pues, este criterio puede ayudarnos a presentar nuestras organizaciones asociadas.

Santa Cruz se ha dado a conocer en los últimos años como el foco de la oposición al gobierno de Evo Morales. Es un departamento rico, con importantes recursos de petróleo e hidrocarburos, cuya élite económica, concentrada en la ciudad de Santa Cruz, se muestra reacia a tener que compartir sus riquezas con los departamentos más pobres. Sin embargo, ocupa un gran territorio (ver mapa) y, si bien la capital Santa Cruz goza de una fuerte expansión urbana y económica desde hace entre quince y veinte años, las provincias son todavía muy pobres. Un ejemplo de ello es la región en la que se encuentra la CIMCI (Central Intercomunal de Mujeres Capitanía Isoceña http://volensamerica.org/CIMCI.html?lang=es) , situada en los confines de la frontera paraguaya, a siete horas en autobús de la ciudad de Santa Cruz. Sus comunidades están poco desarrolladas: a penas hay transportes públicos, las tiendas son escasas, sólo cuentan con un centro de salud por cada treinta comunidades y la red de electricidad y agua en las casas es precaria. Las ayudas del Estado llegan con dificultad debido, en parte, a los problemas de transporte, pero también de alojamiento, que impiden que los técnicos puedan quedarse en la zona el tiempo necesario.
Una asamblea de mujeres de la CIMCI, en Isoso (Septiembre 2009). El plan de renovación del Hábitat (Plan Viviendas) no ha llegado todavía hasta aquí.
En este contexto nació la CIMCI, un grupo de mujeres guaraníes que han unido sus esfuerzos para crear una asociación que las represente, que defienda sus derechos frente a los hombres (el derecho de expresión) y les ayude en sus actividades económicas (complementarias al sueldo de su marido, que suele trabajar fuera de la región del Isoso como temporero). En esta complicada situación, en el seno de un departamento rico pero para cuyas provincias más distantes las repercusiones económicas no son visibles (¿a caso ni si quiera presentes?), las mujeres se asocian y hacen frente a las dificultades cotidianas.

Su organización toma forma a dos niveles diferentes: por un lado, un nivel “comunitario” o “local”, donde los grupos de producción se organizan para encontrar recursos económicos, y por otro, a un nivel de “identidad”, o nivel “intercomunitario”, donde las mujeres guaraníes de la región buscan un espacio de expresión y de representación. ¿Sería su lucha igual en una provincia más rica, en la que la ayuda del Estado y de las ONG llegara más fácilmente y con más seguridad? Tiendo a pensar que estarían algunos pasos por delante.
Próximamente, abordaremos la problemática del departamento de Tarija en otro artículo.
Un articulo de Christine Peltre
Traducción: Pilar Ocon
Un vinculo para saber mas sobre la acción AMAC2: http://volensamerica.org/-Economia-solidaria-Bolivia-.html?lang=es